Discurso: María Ángeles Muñoz en la Ceremonia de Clausura del Programa Formativo Ven y Verás

Si quieres cambiar tu vida, intenta dar las gracias. Si no entrego mi vida, no hay fruto posible, lo vea o no.

Martes 18 de junio de 2024, Madrid

Hoy cerramos nuestro curso académico en este acto y quiero expresar en este momento mi agradecimiento personal y el de la EGL Isabel la Católica a todos los que habéis hecho posible que hoy estemos aquí:

Empezando por Joaquín Vázquez en nombre de la Fundación Nemesio Díez Morodo, y su decidida apuesta en la formación y acompañamiento de los líderes del futuro;

Felipe Rojas, director de proyecto, que acogiste con generosidad de espíritu y ánimo venturoso el reto de la generación de un programa experiencial de alto impacto en alumnos con vocación de servicio público. Gracias a todo el equipo de la EGL.

Gracias a quienes han dado un testimonio transformador en cuanto a su labor al frente de instituciones que cambian vidas, me refiero a D. Ginés, obispo de Getafe, a José María del Corral, director mundial de Scholas Occurrentes, aquí presente, a Nuria Hernández de la Hoz Pta de Fundación Apsuria, a Blanca Hernández CEO de Techo, a Laura Morosini, presidenta de Laudato Sí Europa.

Son las personas las que hacen que las organizaciones sean comprometidas o no, los que estáis al frente de entidades de alto impacto os dejáis la vida en ellas. Lo hemos aprendido bien durante estas sesiones. Si no entrego mi vida, no hay fruto posible, lo vea o no. 

Gracias a la Fundación Botín y a la Fundación Rafael del Pino por la cesión de espacios donde hemos generado comunidad y donde nos hemos sometido al contraste de experiencias vivas. 

Gracias a la Universidad Francisco de Vitoria por abrir las puertas a iniciativas nuevas como este programa, por caracterizarse por un estilo de acogida que da luz en medio del mundo. 

Gracias a Bocatas por haber permitido que nuestros alumnos caminen junto a otros en un Camino, probado, alegre y bendecido. 

Gracias a Scholas Occurrentes por compartir sabiduría y conocimiento con un taller que despierta la inquietud, permite el contacto, y educa en la creatividad al servicio del hombre en tanto que persona y su dignidad inalienable. 

Gracias al Ayuntamiento de Madrid por abrir las puertas de su centro Juvenil de innovación Pipo Velasco y ofrecer formación técnica sobre cómo presentar proyectos sociales. Vuestros mejores proyectos serán evaluados a nivel municipal para posible implementación.

Me detengo ahora en vosotros, alumnos amantes de la Verdad, el Bien y la Belleza que habéis trabajado en el desarrollo de proyectos de iniciativas de trabajo en África, de cooperación internacional, de arte terapia, y de manera singular sobre cómo afrontar la soledad no deseada en los jóvenes. 

Me pregunto, os pregunto: ¿No es sintomático que varios de vuestros proyectos reparen aquí en esta realidad dolorosa? ¿Qué nos sucede como sociedad? ¿Dónde ha quedado el encuentro y el reconocimiento de la base antropológica de nuestro sistema de convivencia? ¿Estamos abocados a sentirnos solos? La respuesta es claramente, no y por eso estamos aquí apostando por una comunidad.

Son preguntas difíciles porque no tienen una única respuesta. Pero los aquí reunidos estamos llamados a dar respuestas concretas, efectivas, reales, que sean capaces de conocer y tocar las heridas. Ahora nos toca trabajar sin descanso. 

La Escuela de Gobierno y Liderazgo ofrece este espacio de comunidad. Queremos cambiar el mundo juntos, formados en la excelencia y comprometidos con las personas y el Bien Común tan necesario. 

Os cedo el testigo, espero sinceramente que interioricéis esta experiencia y pongáis en obra lo que proponéis. Estaremos para acompañaros. Espero que dentro de 3, 5, 7 o 10 años vea muchos de vuestros rostros al frente de iniciativas que transforman el mundo y cambian vidas.