Cambio de
época

En los albores del siglo XXI, la humanidad en su conjunto se enfrenta a una serie de crisis de tal envergadura que se ha llegado a afirmar, con fundamento, que nos encontramos inmersos en un cambio de época. Un cambio de época es generado por una serie de acontecimientos que modifican la concepción dominante del mundo, hasta el punto de que este deviene en buena medida incomprensible hasta que se genera una nueva cosmovisión capaz de dotar de sentido a la nueva época resultante. Este cambio de época se produce por la confluencia de una serie de vectores de cambio, entre los que podemos destacar los siguientes: 

  • Una crisis ecológica de tal magnitud que llevado a muchos ha afirmar que hemos experimentado un cambio de época geológico, pasando del Holoceno al Antropoceno.
  • Una aceleración exponencial del progreso tecnológico, que ha dado lugar a la cuarta revolución industrial o “era de la máquina”.
  • Una profunda crisis de las democracias liberales, que lleva a muchos conciudadanos a aceptar una reducción importante de sus derechos y libertades fundamentales a cambio de la obtención de seguridad frente a la incertidumbre generada por el cambio.
  • Una crisis religiosa muy extendida en las sociedades occidentales que hace que, por primera vez en la historia, una mayoría de personas no sólo vivan de espaldas a la trascendencia, sino que lo consideren un rasgo propio de las sociedades modernas.
  • Una crisis antropológica, que explica en buena medida la crisis demográfica en buena parte del mundo occidental así como el auge del transhumanismo y del posthumanismo. 

En suma, la globalización, la revolución industrial y tecnológica, la crisis ecológica, la crisis antropológica y la posibilidad de generar seres transhumanos y posthumanos en teórica convivencia con seres humanos y otros seres vivientes representan las claves del cambio de época en el que estamos inmersos, y plantean la necesidad de generar nuevos paradigmas que permitan entender el nuevo contexto para guiar la transición hacia la nueva época que todavía no alcanzamos a vislumbrar con la deseada claridad.